Este pastel de naranja es uno de esos postres que parecen complicados pero que en realidad son más sencillos de lo que imaginas. Lleva tres pasos: preparar una mermelada casera con chía, hacer el bizcocho con harinas de almendra y avena, y cubrirlo con chocolate. El resultado es un pastel jugoso, esponjoso y con ese contraste perfecto entre el dulzor cítrico y el chocolate intenso. Es ideal para darte un capricho saludable. Además, al usar edulcorante natural y harinas sin gluten, consigues un postre mucho más equilibrado que la repostería tradicional.
Ingredientes
- 2 naranjas
- 20ml de agua
- 20g de semilla de chía
- ralladura de piel de naranja
- 2 naranjas
- 100g de harina de almendras
- 100g de harina de avena sin gluten
- 2 huevos grandes
- 8g de impulsor (1 cucharada de polvo de hornear)
- 60-100g de erytritol (según gustos)
- 60g de aceite de coco (u otro aceite vegetal)
- 100g chacolate 85%
- 20g de aceite de coco (u otro aceite vegetal)
Comenzamos por la mermelada, pelando las dos naranjas y sacaremos todas sus partes más fibrosas y semilla, la trocemos con ayuda de una turmix, una vez triturado lo colocaremos en una olla pequeña a fuego bajo con un chorrito de agua, la cantidad de agua dependerá de cuan jugosa sea la naranja o no. Dejaremos cocinar muy suavemente para que reduzca.
Ponemos a precalentar el horno 175ºC.
Seguimos con el bizcocho. En un bol pondremos todos los ingredientes secos, las harinas, el impulsor y el erytritol. Igual que como hemos hecho con la mermelada pelaremos las naranjas y las trituraremos con una turmix, añadiremos los huevos uno a uno y el aceite de coco, todo con ayuda de la turmix. Incorporamos esta preparación con los ingredientes secos y mezclamos. Colocamos la mezcla en un molde previamente engrasado y enharinado (para evitar que no contenga gluten se puede usar harina de arroz).
Horneamos durante 40- 50 minutos, si pinchamos con un palillo tiene que salir limpio, así sabremos si está hecho en su interior.
Dejamos enfríar, luego desmoldamos.
Ponemos el chocolate cobertura y el aceite de coco a baño María para que se derrita (ver vídeo).
Cortamos el bizcocho por la mitad, rellenamos con la mermelada. Bañamos el bizcocho con la cobertura, dejamos reposar hasta que el chocolate se seque y solidifique.
Podemos decorar con piel de naranja escarchada con erytritol. ¡y a disfrutar!

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